Contamos contigo, y por eso te pedimos una colaboración más activa en el movimiento para poder mantenerlo vivo en nuestra ciudad, es dificil llevar el Punto de información entre los mismos de siempre. No se pide mucho tiempo, solo que des un respiro a los que están a diario, que lo necesitan.
Se aceptan propuestas, sugerencias, aportaciones, quejas o lo que queraís para mejorar y seguir adelante en la lucha por cambiar este sistema corrupto y deshumanizado.
El día 20 de mayo una multitud de ciudadanos abulenses se echó a la calle de manera espontánea en adhesión a las demandas democratizadoras de un grupo acampado en la Puerta del Sol. Quienes vivimos en Ávila y conocemos la propensión de esta ciudad al inmovilismo, tuvimos que frotarnos los ojos para creer lo que estábamos viendo: ciudadanos de toda edad y condición emergían de su exilio interior y alzaban la voz sin consignas preestablecidas, sin banderas y sin siglas, exteriorizando una indignación acumulada durante años. Por toda España, ciudadanos de ideologías diversas hacían lo mismo. Todos nos uníamos en las calles para condenar el pestilente lodazal en el que se ha convertido el ejercicio de la política: “¡No nos representan!”
Se aceptan propuestas, sugerencias, aportaciones, quejas o lo que queraís para mejorar y seguir adelante en la lucha por cambiar este sistema corrupto y deshumanizado.
El día 20 de mayo una multitud de ciudadanos abulenses se echó a la calle de manera espontánea en adhesión a las demandas democratizadoras de un grupo acampado en la Puerta del Sol. Quienes vivimos en Ávila y conocemos la propensión de esta ciudad al inmovilismo, tuvimos que frotarnos los ojos para creer lo que estábamos viendo: ciudadanos de toda edad y condición emergían de su exilio interior y alzaban la voz sin consignas preestablecidas, sin banderas y sin siglas, exteriorizando una indignación acumulada durante años. Por toda España, ciudadanos de ideologías diversas hacían lo mismo. Todos nos uníamos en las calles para condenar el pestilente lodazal en el que se ha convertido el ejercicio de la política: “¡No nos representan!”


